Lo demuestra el equipo del arquitecto ucraniano Yuriy Ryntov. Con Ryntovt a la cabeza del proyecto, su estudio de arquitectura ha diseñado este encantador hotel a orillas del río Orel en Ucrania cumpliendo con los requisitos de la arquitectura ecológica: para ubicar cada edificio se ha realizado un estudio de la energía del terreno, los materiales utilizados son puramente naturales y la integración paisajística se cumple a la perfección con el diseño orgánico tanto exterior como interior del hotel. En conclusión, todo el conjunto es respetuoso con la naturaleza y consigue, por tanto, un mínimo impacto ambiental.
Los materiales y las tecnologías escogidas son tradicionales de Ucrania. Sólo se han empleado materiales naturales e inofensivos ecológicamente como la madera (principalmente de pino, rápidamente regenerable), el conglomerado de mármol, la paja, las cañas, y el barro.
El tejado del restaurante ha sido relizado con cañas por ofrecer este material protección a la intemperie y por su excelente comportamiento en términos de aislamiento térmico y ante la humedad. En el resto de las edificaciones tanto las paredes como los techos son de barro con una cubierta de madera de pino maciza en forma rectangular.
El mobiliario y los suelos de los apartementos se han realizado principalmente en madera de pino.
El hotel, llamado “Hotel Friendhouse”, está ubicado en una zona turística de bosque y ha recibido este nombre por proporcionar una íntima relación con el medio natural, se trata de arquitectura integrada en la naturaleza. El diseño de la construcción está totalmente inspirado en las formas sinuosas de la naturaleza, con la que interacciona y se integra totalmente. Las construcciones realizadas son de planta baja y de forma irregular así como las superficies, tanto de las construcciones como del mobiliario, que también son mayoritariamente irregulares con un acabado tosco, sin refinar .
El área urbanizada ocupa 1700 metros cuadrados e incluye cuatro habitaciones para huéspedes, un apartamento para los propietarios, un restaurante, jardines y aparcamiento. El análisis de la energía geotérmica en cada zona del terreno ha determinado la ubicación de los elementos edificados.
Una de las limitaciones del proyecto obligaba a los arquitectos a mantener los árboles existentes en el terreno, lo que ha supuesto que una parte de la parcela se mantenga ocupada por un huerto de manzanos. Según una antigua leyenda de la zona, un buen granjero debía tener invitados dos veces al año, una en primavera durante la floración y otra en verano durante la recogida de las manzanas, lo que hace de éste un buen lugar de encuentro.
La línea del diseño de este hotel ecológico imita en todo momento a la naturaleza, las habitaciones de huéspedes sencillamente se asemejan a grandes rocas en medio del bosque, los materiales y el mobiliario están mínimamente tratados y las formas son curvas cambiantes que dan una gran sensación de dinamismo, como pilares se han empleado troncos de pino enteros desprovistos de corteza.
En el comedor de invierno los altos techos de caña muestran vigas de madera mientras que el comedor de verano, en ausencia de paredes, se une al paisaje.
El mobiliario, clásico de línea minimalista, y el proyecto de iluminación han sido realizados por el estudio Ryntovt Design.
En las habitaciones la luz entra por los orificios dejados en los paramentos creando una atmósfera llena de magia. Con su ambiente misterioso y envolvente, las habitaciones dan una verdadera sensación de recogimiento y protección. Los elementos de mobiliario se reducen al mínimo y evitan lo superfluo. Como estructura de cama una sencilla plataforma de madera soporta el colchón.
En el cuarto de aseo incluso el plato de ducha y el lavamanos son de madera.
Decidme, ¿a qué escenario de ficción os recuerda?
Diseño: Ryntovt
Fotografías: Andrey Andeevko
Bravo por el hotel Friendhouse que ha decidido tomar por el camino mas largo, pero el que mas resultados da en la contribucion a la conservacion de la ecologia. La conservacion de nuestro planeta Tierra, se trata de todos aportando nuestra parte como el hotel Friendhouse Ryntovt lo hace. Si cada uno de nosotros lo hiciera, este mundo seria mucho mejor.